sábado, marzo 21, 2015

Por amor a Dios Obama!

Por amor a Dios Obama!
Deja a Nicolás trabajar!
Deja la envidia, mi pana
Para que tranquilidad nos pueda dar

Por amor a Dios Obama!
No sigas tramando golpes
Aquí no pasara lo que a ti te de la gana
El gobierno no lo es, aunque se muestre torpe

Por amor a Dios Obama! 
Deja ya la trama, el barullo
Mira que según Nicolas 
Por tu culpa no nos podemos ni limpiar el culo

Por amor a Dios Obama!
Recibe a Nicolás como amigo
Mira que carga una lloradera soberana
Y toda su arrechera la paga conmigo

Sin ti no tengo nada

Sin ti no tengo nada
Ni un rollito encontré
Cuando te necesité no estabas 
Al bajar el agua, me bañaré

Sin ti no tengo nada
Varios días ya han pasado
Giro la llave y solo aire emana
Porque el agua no ha llegado

Sin ti no tengo nada 
Fallan las turbinas, voy perdiendo altura
Ni en bolita, spray ni crema rara
Limón y bicarbonato ya de verdad no ayudan

Sin ti no tengo nada 
Donde estarás mi comandante eterno
Tu heredero solo habla guebonadas
Te traicionó y nos llevó al infierno 

martes, febrero 24, 2015

Cuando en La Haya te halles

Cuando en La Haya te halles
Grita duro, no te calles
Sigo dando alaridos
Insultando a quien en ti repare

Cuando en La Haya te halles
Manda a todos al carajo
Así como le dices a Obama
Pretendiendo dar golpes bajos

Cuando en La Haya te halles
Esperamos seas bien macho
Así como cuando justificas
Que tu gente mate a nuestros muchachos

Cuando en La Haya te halles
Espero que mantengas en tu mente
Que así como declaras guerras
Por sus crímenes vivirás penitente

Cuando en La Haya te halles
No vayas a pedir clemencia
Recuerda los que están en "la tumba"
No vayas a fingir demencia

Cuando en La Haya te halles
No creas que seremos felices
Porque pasarán mil generaciones
Para que sanemos de tus cicatrices

domingo, febrero 22, 2015

No quieren que sea pobre, me han vuelto miserable!

Salíamos de comer y al frente del sitio había un vivero. Le comento a mi esposa que habían unas matas de rosa muy bonitas, y me recuerda cuando teníamos, en la casa donde viviamos, un rosal. Recordé entonces que en aquellos días, hace 14 años, vivíamos en una casita tipo townhouse, en Mérida, donde disfrutábamos cada día. Aquella vida la tenianos con un ingreso familiar menor del precio de la pizza que acababa de pagar. Compramos nuestro primer carro, nuevo, de agencia, íbamos al supermercado con la certeza de encontrar todo lo que quisiéramos, y mas impresionante aún, seguros de poder comprar lo que agarráramos.
Luego, en esa búsqueda de mejoras tanto profesionales como personales, nos fuimos a Caracas. Al llegar logramos ubicarnos suficientemente cerca de donde trabajaba, por un módico precio de alquiler. Comenzaron los aumentos, y las mudanzas; cada vez por mas plata nos íbamos mas lejos, hasta llegar a vivir a 4 o 5 horas de viaje al dia y por mas de varios sueldos mínimos. De aquel sueño de adquirir vivienda, solo queda la posibilidad de irnos para lograrlo en otro país. Incluso, nos inscribimos en la mision vivienda, para no dejar de buscar toda oportunidad, y nos dijeron que primero debíamos esperar que atendieran a las 4 millones de personas a quienes el comandante supremo les ofreció vivienda, para que nos tocara el turno, donde, cuando y como ellos decidieran.
En el carnaval recién pasado fuimos a visitar a mi hermano a Barinas. Al llegar, la primera noticia es que tenían una semana sin agua. Esto implicaba que había que esperar en la madrugada el delgado hilo que llegaba para llenar el tobo del que abasteceríamos la acumulación de orines, algún "numero 2" ocasional, y el baño tipo "pacuso" que, siguiendo las instrucciones del galáctico, hacíamos totuma en mano.
El día a día se nos va lavando la ropa, cuando hay agua, con lavaplatos, pastas de jabón diluidas, y cuando conseguimos, con un detergente que nos cuesta 5,33 veces su precio original. Ayer, salimos, con la esperanza muerta, a buscar papel toalé para extender la exotiquez que nos proveen los ya casi finales centímetros que tanto nos hemos esforzado en cuidar. Obviamente, no conseguimos, siendo la opción usar "toallitas húmedas", por lo que agarramos un paquete que parecía barato, y otro mas barato aun. Al llegar a la caja, por primera vez en mi vida, decidí devolver uno de los paquetes, ya que su valor era de 400 bolívares, precio que por ahora, así sea para atender la limpieza en mis intersticios anales,  no estoy dispuesto a pagar. Cabizbajo, pienso mientras llevo una bolsita pequeñita pero que se lleva un gran porcentaje de mi ingreso, que definitivamente, así no se puede vivir.

En mi opinión, la pobreza se refiere a la incapacidad de adquirir productos o servicios DISPONIBLES. Luego, está la miseria, que sería la situación en la cual ante la falta de los productos o servicios BASICOS requeridos, se acude a cualquier acción, moral o inmoral, legal o ilegal, humana o inhumana, para hacerse de los mismos. En Venezuela, ciertamente acabaron con la pobreza. Acabaron con la pobreza para convertirnos en un grupo de miserables dispuestos a lo que sea para sobrevivir a esta crisis en la que estamos sumidos. Y nuestros hijos, el futuro del país, ya asumen que lo normal es, simplemente, ser miserables.

domingo, febrero 15, 2015

Vacaciones en Tucano

Luego de ver todas las actividades del Fitven que se realizó en Barinas, caí en cuenta que Cheverito estaba en lo cierto: el imperio en su eterno intento de conquista nos colocaba un pañuelo en los ojos y nos maniataba para no salir a disfrutar las vacaciones en nuestro hermoso país. Rompí las cadenas del yugo que me oprimía y decidí lanzarme, con la misma alegría de Cheverito, a disfrutar de mi país en vacaciones.
El primer problema fue conseguir transporte. En mi primera intención fui al terminal de la bandera para ir por tierra. Me veía así como en las películas, pegado a la ventana del autobus viendo pasar las bellezas del paisaje. Al llegar a comprar el pasaje, desastre... El imperio se me había adelantado. Medio terminal estaba quemado, y el mismísimo presidente de la asamblea nacional declaraba que era un nuevo ataque de ese terrible, horrendo, siniestro imperio! El caos era total, mientras el Sebin le daba muchos golpes a una señora que decía que había sido la bombona de PDVSA gas que había explotado. Como yo los miraba me dijeron, cual perros en pelea, que la señora había sido inoculada por el imperio en su paso de salida luego del ataque terrorista para dejar esa falsa historia que culpaba a PDVSA. Asentí con cara de absoluta tristeza y me alejé mientras la Sra gritaba "por la cabeza noooo"...
Decidido a lograr mi objetivo, me fui más contento que Cheverito en la playa a comprar un pasaje por avión. Pensé irme a Mérida, pero la mitad de los aviones estaban parados por falta de repuestos y me ofrecían un pasaje a precio regulado que podría usar en 6 meses que era que había cupo. Un señor a mi lado gritaba " cachorros del imperio"! Nuevamente el imperio se interponia, como dice Cheverito, en mi intención de viaje. Me fui a conviasa, la linea de todos los venezolanos, donde luego de 3 días en la cola, y dos costillas rotas, logre comprar mi pasaje. Claro, quería ir a Mérida y lo que había era para visitar a los pemones... Al final, recordé al ministro Izarra, con su sonrisota y su siempre buen humor, y me decidí por esa aventura.
El día del viaje llegué 2 horas antes al aeropuerto. Al llegar mi turno de chequearme, me dijeron que ya no había cupo. Con algo de confusión mostré mi pasaje, y les dije que yo ya lo había pagado. Me miraron en forma así como con rabia, y luego de unos minutos solo, me dijeron que me estaban poniendo en el siguiente vuelo. Agarraron mi maleta y a punta de patadas la pasaron por el hueco hacia la parte de carga, ya que no servía la línea automática.
Como me indicaron, fui a la sala de espera. Esperé y esperé y esperé y esperé, hasta que 14 horas después una gente de la linea salio y dijo que debido a los lacayos del imperio, los aviones no podían volar por falta de mantenimiento, y que los vuelos serían reprogramados. Nuevamente el imperio me saboteaba las vacaciones, tal como le pasaba a Cheverito en sus aventuras. Caminaba cabizbajo hacia la salida, cuando de repente una persona me hizo señas. Lo atendí y me preguntó para donde iba. Al contarle, me dijo que me iba a resolver. Me preguntó si tenía tarjetas de crédito, a lo que le respondí que si. Me las pidió y se las llevó y al rato regresó y me dijo que ya tenia activo el cupo de los dolares. Me dijo que me llevarían para "raspar" el cupo, que no me preocupara por nada. Me pasaron por unos pasillos donde me sentí realmente protegido ya que mi interlocutor saludaba a todos los guardias nacionales. Así, llegamos a la pista, y fuimos a un avión que terminaban de pintarle las siglas en las alas. Pregunté por mi maleta, pero me dijeron que no cabían porque el avión iba full. Al detallar, vi que lo cargaban de harina pan y leche en polvo. A los minutos me dijeron que estaba listo, cuando de repente llegaron miles de patrullas con gente armada. Me agarraron, me golpearon, me taparon la cabeza con un saco y me llevaron no se a donde. Al rato, me encontré, nuevamente, con el presidente de la asamblea nacional, quien nuevamente declaraba del intento del imperio por atacar la soberanía venezolana, a través de un intento de bombardeo a Caracas, en un Tucano, con siglas venezolanas. Pensé que realmente el imperio no iba nunca a dejar de atacarnos, y me sentí tan tranquilo de tener a personas como el cuidando de nosotros. De repente me empujaron y el presidente de la asamblea me señaló, diciendo que tenían al mercenario entrenado para realizar el vil acto de ataque a la soberanía. Me asusté y hasta me volteé a ver si lo veía, pero no vi a nadie. Cuando regresé la mirada a mi presidente de la asamblea, lo vi mirándome a los ojos, con rabia, haciéndome sentir incómodo. Cuando quise preguntar que pasaba, el dio una señal y con un muy fuerte golpe en la cabeza me sacaron muy violentamente de la sala. Unos días después, en un cuarto blanco, donde nunca me apagaban la luz, donde no había donde dormir, una persona que se identificó como del ministerio público, me explicaba que me habían atrapado intentando dar un golpe de estado, y que para poder salir debía denunciar a una gente que no conocía, una tal Maria Corina, un Ledezma y no se que monstruo de ramo verde, de haber coordinado todo con el imperio. En mi confusión, lo único que pude concluir es que nuevamente el imperio me impedía, tal como a Cheverito, salir a disfrutar de mis anheladas vacaciones...

viernes, diciembre 26, 2014

Los sanduches de donde Gudiño

Esta mañana mientras me preparaba un rápido desayuno, recordé aquellos días en que con los 5 bolívares diarios podía tocar el cielo y terminar de pasar el día sin problema. En aquellos días, finales de los años 70, en Trujillo se podía andar, con menos de 10 años, sin problema alguno solo por la calle. Me daban 5 bolos diarios para la merienda, pero prefería sacrificar el resto del día a cambio de poder degustar uno de los alimentos mas sabrosos que he probado en mi vida: los sanduches de donde Gudiño.
Vivíamos en la calle comercio. Solo unas dos cuadras me separaban. Salia de mi casa, pasando frente a donde los Mendoza, para llegar a la esquina de Maple. Cruzaba la calle, pasando frente a lo que me imagino era la Diex del momento (allí me saqué la cédula), pasaba la farmacia para llegar a la siguiente esquina, de las mas peligrosas ya que era en subida, y del otro lado de la calle ya llegaba al cafetín. Allí, se sentía ese olor de aquella salsa rosada que se desbordaba de aquellos sanduches, compuestos de jamón y queso básicamente. El pan? No se de donde era pero al ser tostado y aplastado de la manera como los preparaban, se aseguraba que se iría uno sobándose con la lengua las micro heridas que se formaban con cada mordisco en el paladar. Y de paso aquel toddy helado, prácticamente un cepillado, que completaba el condumio. No hacia falta mas nada. Luego de ese desayuno, me iba mas que satisfecho a las clases, en la Rosario Almarza primero, luego en la Técnica. Ahora no recuerdo si ya comía allí cuando aun quedaba unas puertas mas allá la sede original de la Rosario Almarza. Lo que si recuerdo claramente es ese sabor, ese momento, cuando comía donde Gudiño.

Finalmente termino de prepararme el sanduche que me trajo a la mente aquel recuerdo. Le puse muchísimo queso y jamón, así como una salsa rosada que, al aplastar el pan relleno en la plancha, se esparce por todos lados y genera ese olor tan particular. Lo pruebo, pero que va! Se parece pero no llega a ser como aquellos que tanto disfruté. Disfruto, mejor dicho, ya que aún tengo aquel sabor bañando, al menos, las dendritas que hacen sinapsis y traen ese recuerdo de manera tan viva.

Trujillo... Cuantas historias... Cuanto cariño. Cuanto extraño tanto...

lunes, noviembre 24, 2014

A 60 es igual que a 100

El precio del petróleo baja abruptamente
"Estamos blindados" dijo el galáctico inicialmente
Ahora preocupados nos dicen que a 60 estamos jodidos
Discúlpenme camaradas pero desde que está a 100 así vivimos

Ex-ministro de petróleo convertido en canciller
Viaja por el mundo a ver que puede hacer
Reducir la producción para así subir el precio
A lavarse ese paltó lo han mandado, con desprecio

Un gobierno que se jacta de llamarse socialista
Se empeña en aplicar una receta capitalista
Si es pa'ellos si es buena la ley de oferta y demanda
Pa'nosotros no hay salida, la anarquía es la que manda

El problema, estimados, con el precio no tiene que ver
No es lo que va a dejar de entrar, sino lo que han hecho desaparecer
La triste realidad los hace palidecer
Pa'nosotros a 60 es igual que a 100

sábado, noviembre 22, 2014

Guerra a la Esperanza (pero no ganarán!)

Recuerdo cuando en la universidad anunciaban las visitas de las empresas que iban a reclutar gente. Las grandes iban y los mas avanzados, quienes buscaban pasantias, tesis o simplemente trabajo, llenaban las planillas para ser entrevistados. Sólo los mejores eran elegidos.
También recuerdo cómo celebrábamos cuando algún amigo entraba a trabajar en Intesa, PDVSA, sidor o cualquiera de las empresas básicas de guayana, donde en particular había mucha relación con la Escuela de Ingenieria de Sistemas. Y gran admiración se tenia también por aquellos que lograban entrar a la universidad como Profesores, o los que por algún proyecto terminaban trabajando en, por ejemplo, el IVIC.
Ahora, no existen las empresas básicas del estado; tampoco están todas aquellas empresas que iba a reclutar personal, y las que quedan, por experiencia propia, no necesitan salir a buscar los mejores, ya que les llegan miles de CV a diario de todos los que egresan de las universidades, en ese periplo temporal mientras logran irse del país (ambos); PDVSA... Ya ni procesa petroleo, básicamente por la destrucción voluntaria de todo cuanto la componía; las universidades pasan por uno de sus peores momentos, en el que el valor de un Profesor equivale a unas milésimas de militar; y el IVIC, ahora oficialmente condenado a muerte.

Miles de profesionales buscan como sobrevivir en un país donde se desprecia la excelencia. Un país que es reconocido en el exterior por la calidad y excelencia de todos cuantos han salido de nuestras universidades y ahora generan bienestar donde les ha tocado vivir. Y, así como recursos naturales, aun quedamos aquí muchos, miles, millones de personas con todo lo necesario para sacar este país adelante.

Seguirán intentando acabar con nuestra esperanza, pero jamás lo lograrán! Los que estamos aquí seguiremos luchando por nuestro futuro, seguros de que llegado el momento, contaremos con el apoyo de todos cuantos están afuera, preparándose, aprendiendo y definitivamente listos para regresar a darlo todo, como siempre, por Venezuela.