Morir en dictadura domingo, abril 06, 2014

Realmente nadie puede decir si morir es bueno o malo, excepto aquellos que han podido establecer comunicación desde el "mas allá" para echar el cuento. E incluso en ese caso, no se podría determinar si lo dicen sólo por no preocupar a sus interlocutores o por alguna otra oculta razón.

La muerte es parte de la vida. Apenas se inicia cualquier vida, se comienza a morir irremediablemente. El truco esta en contar con las oportunidades suficientes para que la muerte tenga las mínimas excusas para aparecer. Así, mientras mejores condiciones de VIDA se tengan, pues menor debe ser la probabilidad de enfrentar y sucumbir a la muerte. Así, en un país donde existe un sistema político que provee las mayores oportunidades de vivir, pues la muerte la tiene difícil para excederse en su milenario trabajo.
En Venezuela, lamentablemente es mas probable morir que mantenerse vivo. O dicho de un mejor modo: en lugar de disfrutar de la vida, se lucha y huye de la muerte. Cuantas personas son víctimas de muertes violentas? Vamos por casi 500 al mes. Quizás alguien me acuse de exagerado, corrigiendome porque en lugar de 500 son 250. Allá quien lo haga y su obscuro y rojo "positivismo". Un derecho como lo es contar con las medicinas necesarias para tratar enfermedades tan graves como las coronarias o el cáncer, es violado impunemente por el gobierno enquilostado en Miraflores. No hay quien de razón de por que no hay los tratamientos médicos que se requieren, convirtiéndose ese hecho en la demostración de que es una acción voluntaria del gobierno, en lo que están siendo realmente eficientes. 4 veces han robado ya a una de mis amigas, lo cual la convierte en una sempiterna luchadora contra el destino y la muerte, dado que gracias a los mas de 20 planes de atención a la inseguridad, la vida vale menos, mucho menos que un teléfono, unos zapatos, unos lentes o simplemente tiene el valor de hacer sentirse Dios a quien arbitrariamente decide quitarle a un congénere la vida porque si. Todos los venezolanos vivimos conscientes de que si sobrevivimos a morir en la casa, es muy probable que esa despedida diaria de los miembros de la familia sea la última.
Ahora, además, corremos el riesgo de morir por insolación, pero no por estar en la playa ni disfrutando, sino en una cola para comprar lo que deberíamos tener como hasta hace 2 años, que simplemente íbamos a cualquier supermercado, mercado, bodega, mercal o cualquier otra forma de comercio y lo conseguíamos; otra forma de morir actual es por tráfico de productos de la pulpa del papel. Recientemente tuve casi que darme golpes con una dama que pretendía llevarse un bulto de papel toalé sin pensar en los demás. Luego de algunos intercambios de palabras, rompí el plástico y saque los paquetes que pude. Riesgo de ser linchado en el momento, o afuera si me encontraba con la dama y quizás miembros de su familia.

Ahora, buscando cambiar todo y mas de lo hasta aquí descrito, a diario muere gente en las protestas que se dan en todo el país. Se muere la gente como producto de participar en protestas pacificas, que son atacadas como si de invasores extranjeros se tratara. Peor aún, se atacan con la misma violencia y motivos que usa la delincuencia común contra las personas, lo cual convierte a los organismos de seguridad del estado en meros delincuentes, lo cual permite entender el por qué del rotundo éxito de este gobierno en cuanto a seguridad se refiere: un gobierno forajido no puede mas que valerse de delincuentes y malhechores para infundir miedo y perpetuarse en el poder. Pero, siempre se acaban esos gobiernos. Siempre sucumben ante la necesidad de sus miembros de expiar sus culpas. Y, como siempre, se impondrá la justicia con la misma vehemencia con que atacan y torturan a los valientes que se interponen en su camino.

Morir no puede ser bueno, a menos que sea por el cumplimiento de una vida plena. Morir no puede ser la salida, ni siquiera para quienes mas merecen ese destino, quienes deben someterse a las leyes del Hombre y pagar por cada decisión equivocada que tomaron, por cada consecuencia de su falta de humanidad.

Mientras tanto, los venezolanos seguiremos sometidos a esta reducción de la vida gracias al gobierno de turno, pero sumándonos a quienes se revelan contra esa circunstancia so pena de adelantar el fatídico momento. Pero siendo cuestión de probabilidades y teniendo todas en contra incluso sin hacer nada, mejor es sacrificarse por un futuro mejor, que esperar sentado el mismo destino.

Cuando era como tu martes, marzo 04, 2014

Trabajé día y noche
Desde mi juventud
Buscando construir un futuro
Cuando era como tu

Pase por muchos problemas
Superé toda vicisitud
"Trabajo honesto" era mi lema
Cuando era como tu

Pero un día llegó el momento
En que me tocó elegir
O sucumbía a mis tormentos
O como tu decidía vivir

Destino cruel en su jugada
Que me hizo decidir 
Tracionar lo que se supone que tanto amaba
Tan solo para del poder vivir

Y así llegué a este momento
Donde desconozco mi actitud
Pasé a ser quien antes odiaba
Dejando de ser como tu

Letra propuesta para hacerle una canción a Roque Valero... 

Y después de la quemazón? domingo, marzo 02, 2014

En el llano, en época de verano, se ven a la distancia los incendios en la sabana. Se sabe que hay una "quemazón", por esa especie de cortina de humo que se erige. Esta cortina de humo, impide que la vista la atraviese, por lo cual, a pesar de que las características topográficas lo permiten, no se puede ver nada de lo que está después del incendio.

Actualmente nos encontramos en un proceso de lucha por un cambio. Un cambio que, como sucede con todo cambio, es para lograr un mejor país. Hay variables que sabemos deben cambiar: inflación, inseguridad, abastecimiento, etc. Pero qué de las variables intangibles? Qué de lo que debemos hacer los venezolanos una vez se haya despejado el camino, una vez termine este gobierno, cuando pasemos la quemazón?

Las acciones políticas, deberían estar claras (ruego porque no haya un nuevo "carmonazo"): gobierno de transición, llamado a elecciones, arreglo del país. Pero, en ese proceso, es imprescindible la participación de TODOS los venezolanos. Esto implica que debemos recuperar nuestra "venezolanidad". Debemos volver a ser un solo pueblo, y eso lo lograremos en la medida en que tendamos puentes que nos unan a los que, por la razón que sea, apoyan a este gobierno, con quienes lo adversamos. No podemos simplemente "voltear la tortilla", y aplicar el mismo odio del que somos objeto a nuestros compatriotas. No estaríamos haciendo, en ese caso, mas que ponerle fecha cierta a nuevos enfrentamientos, protestas, marchas y guarimbas hasta otra volteada de tortilla. El llamado a PAZ que se busca entablar con el actual gobierno va mas allá de solo una "ausencia de guerra". La Paz que buscamos no es las calles libres, ni poder tener carnavales, ni mucho menos darle "un chance mas" a este gobierno. Por el contrario, La Paz que se busca es que todos, todos los venezolanos podamos conseguir un lugar común donde dirimir nuestras diferencias. Esa Paz es que podamos vivir juntos y compartir nuestros espacios a pesar de las lógicas y siempre presentes diferencias en todas las áreas. La Paz que necesitamos es dejar que nuestras conciencias vuelvan a ocupar un papel preponderante en nuestras vidas. Es que la vida vuelva a tener sentido.

Necesitamos tener claro lo que haremos después de ese momento. Ese momento que no podemos llamar "de victoria", ya que no podemos identificar como enemigos a nuestros compatriotas. Ese momento que no podremos celebrar en memoria de los caídos en la lucha. Ese momento que deberá ser de una profunda reflexión, porque tendremos que hacer que nuestros estudiantes, nuestros hijos, nuestro futuro, entiendan que no es en el enfrentamiento y el sacrificio personal donde reside la fortaleza de la democracia, sino por el contrario, en el trabajo unido, en la búsqueda del bien colectivo que beneficia a cada uno de sus ciudadanos.

No podemos firmar un cheque en blanco. La última vez que lo hicimos (en general, no se ofendan los que jamas apoyaron a Chavez), se aprovecharon de nuestra necesidad y ansias, nos presentaron un proyecto que en papel sigue siendo bueno; pero hicieron todo lo contrario. Lo peor del caso, es que acabaron con la paz. Sembraron el odio entre nosotros, con lo cual lograron entronizarse aplicando aquello de "divide y vencerás". Ahora, claman por nueva paz con miras a renovar su estrategia. Esta en nosotros seguirles, nuevamente, el juego.

Somos nosotros, los venezolanos, TODOS, los que sacaremos adelante el país. Nuestra dirigencia política debe garantizar que se cumplan las leyes y los procesos, deben trabajar en función de que se garantice el estado de derecho. Pero no podemos volver a confiarles todo el trabajo. No porque no se lo merezcan, sino porque no es como funcionan las cosas. Asumir que un Capriles, un Leopoldo, una Maria Corina o un Ledezma son INDISPENSABLES, es caer en lo mismo de lo que queremos salir. Han hecho un excelente trabajo de mostrarnos el tamaño del esfuerzo que debemos hacer para lograr el país que merecemos ser, pero definitivamente ni en grupo, ni individualmente, son la solución.

Está en nosotros hacer de este país lo que queremos y merecemos. Está en nosotros lograr esa paz que tanto necesitamos, a través de la confianza que tengamos en la estructura del Estado. Un Estado que aplique la Ley en su justa medida a quien corresponda sin importar quien sea o que cargo ocupe. Un Estado que nos asegure un trato justo sin importar donde vivamos. Un Estado que proteja La Justicia como su mayor bien. Para eso, nuestros lideres deben convocar a todos los venezolanos, sin distingo alguno. En ese momento, contando con la atención de todos, necesitaremos escuchar el plan de acciones, la hoja de ruta que nos guiará una vez que hayamos pasado la quemazón.

Gestión Reactiva/Gobierno Reaccionario domingo, febrero 23, 2014

Leopoldo López está preso. Desde que se fue en esa tanqueta, lo mínimo que esperaba era que aparecieran miles de rollos de papel toalé, que acabara el control cambiario, que pudiéramos volver a hacer una "arepada" con toda la harina pan que recuperarían de sus bodegas. Pero no! Leopoldo López, el gran culpable, el "malamen" (por aquello de que al final del Padre Nuestro pedimos "y libranos del malamen", lo mas demoniaco pues), esta preso, y nada ha cambiado. Sigo presenciando peleas en los supermercados por leche líquida; sigo viendo a la gente dormir en la cola del Bicentenario para comprar lavaplatos, harina, aceite, azúcar,  leche y papel toalé. Entonces, Leopoldo no era el culpable?

A la fecha no conozco ningún plan de acciones del presidente. Ninguno. Por el contrario, muestra una combinación de "eudomarsantismo" mezclada con bipolaridad. Mas grave aún, esa actitud solo aplica a los odios mas infundados, a la expresión de sus pesadillas mas profundas. Ejemplo clásico: un día le echa la culpa a un opositor (o a todos), le menta la madre, lo amenaza de meterlo preso... y al otro lo llama a que se sienten a buscar la paz. Esto se repite a diario, cambiando, si tenemos suerte, el objeto de su verborrea. Pero como me gustaría que esa actitud bipolar aplicara a los problemas que nos afectan a diario. Que un día dijera, con esa efusividad con la que ataca al Imperio (que por cierto es el que permite que cobre su sueldo), HOY NO VAMOS A PERDONAR NI A UN DELINCUENTE! ME LOS PROCESAN DE INMEDIATO AL AGARRARLOS, Y DE PASO VOY A APROVECHAR LA LEY HABILITANTE PARA CAMBIAR EL COPP PARA QUE NO SEA ESA ESTUPIDEZ QUE CREARON! PORQUE SOY EL PRESIDENTE CARAJO!. Y, que al otro día dijera: ESTE ES UN PAIS SOBERANO! DEBEMOS PRODUCIR LO QUE NECESITAMOS PARA SALIR ADELANTE CARAJO! POR ESO, HE DADO LA ORDEN DE QUE SE DEVUELVAN LAS EMPRESAS EXPROPIADAS, Y LAS TIERRAS, Y QUE SE HAGA UN PLAN DE FINANCIAMIENTO PARA RECUPERAR LA PRODUCCION EN 3 MESES! YA BASTA DE DESEMPLEO! NO ACEPTO MAS COMPRAS AL EXTERIOR!. Pero, nada, lo único que escucho es un discurso pustulento, lleno de odio, y lo mas triste, puro pan y vino para los pocos que creen que su presidente es el "machito" que dice ser.

Antes, cuando el finado, al menos había un plan semanal. Lo que se le ocurría cada domingo era lo que se hacia entre lunes y sábado. Eso si, nadie hacia luego seguimiento, ni se interesaba en saber si se había seguido alguna de las instrucciones del padre del hijo de su padre. Aun recuerdo cuando expropiaron la empresa productora de pañales y toallas femeninas. Ese domingo, el finado anunció que se fabricarían pañales en el país, y hasta los bautizó como "guayuquitos". Mostró en esa oportunidad un paquete, el único que salio de esa planta, que simplemente fue cerrada al retirarse la comitiva presidencial, dejándonos, como siempre, con esa sensación de desengaño, esa arrechera de haber caído una vez mas en la trampa.

Y seguimos así. El presidente habla y habla, pero no dice nada. Se llena la boca diciendo que trabaja para los pobres, sin darse cuenta que tiene en su haber 15 años diciendoles que dejarán de serlo, sin cumplir pero ni años. A la fecha, independientemente de la situación política, no hay ni visos de un plan de acción a la situación que nos aprisiona. No sabemos como va a acabar con la delincuencia. No sabemos como va a acabar con el desabastecimiento. No sabemos como va a acabar con el desempleo. No sabemos como va a acabar con la inflación. Lo único que sabemos es que quiere salir en una foto con Ruben Blades; que para él, Leopoldo, el "malamen", es una especie de superman bizarro que solito iba a acabar con su gobierno y con el país; que las protestas son incitadas por el Imperio, y todos los que participan están hipnotizados por las voces adormecedoras de Patricia Janiot y Fernando del Rincón, expertos ilusionistas que logran convencer, con sus dotes histriónicas, que este paraíso que es Venezuela se esta derrumbando. Todos los días, se debe parar y rascandose una nalga mientras mea, debe decidir que será hecho en el país en pro de su gente. Eso si, sin atreverse a ver CNN no vaya a terminar quemando caucho frente a Miraflores en protesta contra si mismo.

Estamos sometidos a un gobierno reactivo. Un gobierno que solo sigue el plan cubano, que es el único que se cumple al pie de la letra: sacar todo lo que se pueda mientras se tenga chance. Un gobierno de 24 horas, porque las instrucciones, en el mejor de los casos, duran de un día para el otro. Nadie sabe, entonces, que se hará o sucederá al día siguiente. Es como una amnesia que se renueva a diario. Se vive solo el día, sin recordar el pasado, ni pensar en el futuro.

Y, para colmo de males, el del heredero es un gobierno reaccionario. Un gobierno contrarrevolucionario, ya que no hace mas que echar por tierra lo que tanto le costó construir a su padre. Es un caso como esos donde un padre lucha toda su vida por crear un imperio, y se lo deja a su hijo, al cual nunca involucró en las responsabilidades que tendría ante su inexorable falta. Así, el hijo prácticamente no es culpable de que su padre solo le haya dejado probar las mieles del dinero y del poder, sin "mojarse el culo" como se dice en lenguaje coloquial. Y este, el hijo, no hace más que despilfarrar y acabar con el negocio. Ahora, este hijo, esta acabando con su herencia, lo cual no es malo, pero si el hecho de que en su caída nos esté arrastrando a todos. Debemos aferrarnos y luchar, así como cuando la poceta no termina de llevarse su contenido, y darle a la palanca tantas veces como sea necesario. La lucha no puede parar.

Y mientras termino de escribir esto,  veo como el Hijo baila con su primera combatiente, mientras en valencia entierran a una víctima de una de sus rascadas de culo diaria. Se ve tan feliz, tan alegre, que es imposible no concluir que esta orgulloso de su gestión. Pero no hay nada como las leyes, que por serlo se cumplen sin lugar a equívocos. "Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: quiere decir que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto". Tercera Ley de Newton.

NOS PATRIAE: el efecto "por ahora" miércoles, febrero 05, 2014

Quién le habrá escrito ese corto pero impactante discurso. Más importante aún, quien lo habrá obligado a decirlo...

Aquella noche me dormí temprano con el televisor prendido. Cerca de la medianoche, en alguna vuelta que dí, vi en televisión a Eduardo Fernández hablando junto con un grupo grande de políticos de la época. Ni siquiera me interesó saber que decían, aunque me pareció algo extraño. "Estos güebones" pensé, apagué el televisor, y me dormí. Luego, me desperté exaltado por los gritos de la gente en los edificios de alrededor, que se asomaban y gritaban "GOLPE DE ESTADO! GOLPE DE ESTADO!". Me desperté, y al prender el televisor vi lo poco que pasaban de lo que ocurría. Aún no contábamos con la disponibilidad de teléfonos móviles ni redes sociales, de manera que se trataba de esperar. Llegado el momento, apareció "el cabecilla", llenándonos con ese "por ahora".
En lo personal, más allá de lo que habían hecho, lo que me impresionó y capturó fué el hecho de ver a alguien que asumía su responsabilidad ante tamaña acción. El sólo hecho de aceptar su fracaso, definitivamente lo había salvado de una muerte segura. Luego de eso, participé activamente en muchas tareas relacionadas con ese movimiento, siempre inspirado en que en ese pensamiento estaba la salida. Y lo mejor era que contábamos con un líder en el que podíamos confiar, ya que llegado el momento estaba demostrado que podría reconocer las fallas, asumirlas y corregirlas, lo cual hacía que aquel "por ahora" se hiciera eterno.

El tiempo pasó, y aquel "por ahora" logró dejar de ser una promesa, para convertirse en prometedora realidad. Quienes pensamos, o mejor dicho creímos, que la Venezuela que aspirábamos finalmente surgiría basada en los conceptos de justicia social y desarrollo económico, nos convertimos en los más grandes cabrones de la historia de nuestro país. Cuando caímos en cuenta, ya no hubo manera de inocular ese efecto adormecedor de aquel "por ahora". Cada vez que surgía la duda, que se alzaban las voces, nos adormecían nuevamente con el "por ahora", con lo cual compraban y compraban más tiempo. Más tiempo que utilizaron en detrimento de la Patria y sus ciudadanos.

Ahora, 22 años después, escucho al Presidente relatar la situación que en aquel entonces inspiró la necesidad de revelarse contra ese sistema. Desigualdad social, corrupción, entrega del país, oligarquía fascista, desempleo, falta de seguridad social, altos precios... y pienso que es exactamente lo mismo que estamos viviendo ahora. Miento! no es exactamente lo mismo, porque ahora estamos peor. Peor, porque en estos 22 años se ha contado con el mayor ingreso petrolero de la historia; Peor, porque en estos 22 años el Gobierno ha tenido más poder "constitucional" que cualquier otro Gobierno de nuestra historia; Peor, porque los niveles de impunidad son tales que no hay pudor de ejecutar actos de corrupción de manera pública y notoria; Peor, porque jamás Gobierno alguno había entregado al país por tan poco. Y lo mas triste, Peor, porque aquel que surgió de su capacidad de reconocer el error cometido, y a quien se le dió la oportunidad de lograr por la vía legal lo que pretendió por la vía violenta, nunca tuvo la voluntad de corregir los errores que, como es perfectamente normal, cometió, dejando claro que aquella visión no fué nunca suya, y por supuesto tampoco de quienes lo han sucedido.

Aquel discurso no pudo ser de su propia inspiración. Aquel "por ahora" definitivamente fué un guión escrito por un genio anónimo que, de haber llegado a tener el poder que le dió a quien jamás creyó que llegaría a tenerlo, hubiese convertido a Venezuela en la potencia que sabemos podemos llegar a ser.

Imposible es no atreverse a mencionar el Santo Evangelio según San Mateo 7, 15-20:

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis.


cadivilogía sábado, enero 25, 2014

El motorizado me esperaba afuera, listo para arrancar apenas me viera aparecer por las puertas del banco. Al llegar, tomé, por tercer día consecutivo, un ticket que, como me indicó el vigilante en la entrada, era de la serie 600. Ahora estaba identificado con el numero 614, y, buscando donde sentarme, me acerqué a la taquilla donde sabía, por las consultas de los dos días anteriores, que me atenderían. Una señora de la tercera edad pelea con un cajero mientras consigo un puesto y me siento como si nada pasara. De mis visitas anteriores sé como es el proceso, y me recorre el miedo. La cajera atiende al 609 ya, y siento que nuestras miradas se encuentran. Veo, o imagino, una muy pequeña sonrisa dibujándose en su rostro. Antes de terminar con el 609 observo que se apaga el aviso del número que atiende. Me extraña y concluyo que debe ser normal, aunque el resto de las cajas si tienen sus avisos encendidos. Al finalizar con el 609, se para, camina para un lado y desaparece, pasan unos minutos en que pienso que Carlos, mi amigo que me hizo la segunda de llevarme en moto, está afuera esperándome y seguramente ladillándose. Regresa la cajera, se enciende la luz, y llama al 610. Nadie se para. Pasan unos segundos, y llaman al 611; luego al 612, 613, y unos segundos largos después, me llega mi turno. Me cruza por la mente que era extraño que no hubiese nadie de los números anteriores al mio, y mas extraño me parece cuando recuerdo que casualmente la cajera se había parado y desaparecido. Posiblemente, al recordar la diligencia que vengo a hacer, se paró para dar aviso a sus secuaces y marcarme. Camino hacia la taquilla y al llegar suspiro. Sin decir palabra le sonrío y paso mi cédula, me devuelve la sonrisa y se dedica a buscar en la computadora.  Definitivamente recuerda a que vengo. Agarra una hoja y la mete en la impresora. Se voltea y agacha y saca dos paqueticos de dólares. Revisa uno y el otro lo regresa. Saca la hoja de la impresora, mira los seriales de cada billete de cien y los anota, momento que aprovecho para verificar que estén los 5 billetes. No pienso contarlos sino agarrarlos y cual prestidigitador, meterlos en el bolsillo mas escondido de la chaqueta que cargo. El día anterior me contaron de un par de amigos que en el estacionamiento del centro comercial del banco donde fueron a buscar sus dólares, los abordaron y se llevaron la plata y los pasaportes. Se quedaron sin el efectivo y sin poder viajar. Por eso, y por si acaso me lo pedían, aunque en los dos días anteriores pregunté insistentemente y me aseguraron que solo se requería la cédula, mi pasaporte lo tenia Carlos afuera en la moto. Si me asaltaban entregaría la chaqueta con los dolares pero conservaría mi pasaporte. Me pasan el papel, y me dice que lo firme, coloque la cédula, y la huella. Todo el mundo está viendo, o al menos eso siento. Dejo una temblorosa firma, casi irreconocible, producto del susto a que se den cuenta que busco divisas, pero también a la posición antinatura que debo adoptar para poder firmar en el pedacito de madera disponible, y a la muy corta liga que ataja el lapicero negro para evitar su robo, supongo. Entrego las hojas separadas por un gastado papel carbón. Me devuelven la copia, y viene el momento cumbre, el punto de quiebre: me entregan "las divisas". Así tal cual me las entregan, procedo a seguir el protocolo que había establecido. Las guardo en el bolsillo, paso el cierre. Medio sonrío a la cajera y le doy las gracias. Camino a la puerta guardo la cédula en la cartera, y miro a un señor de muy avanzada edad que camina exageradamente lento acercándose a la entrada al banco. Abro la puerta y Carlos al verme procede a ponerse el casco y a esperarme listo para salir. El señor se acerca y mientras por costumbre abro la puerta y espero que pase para soltarla, pienso que es una oportunidad perfecta para que me lleguen y me atraquen. Siento que pasan siglos mientras el señor termina de entrar, me volteo soltando la puerta y enfilando hacia la moto ya prendida y lista para arrancar, cuando de repente una voz profunda me dice "CASTELLANO". No quiero voltear, no puede ser que me vaya a pasar a mi, pero irremediablemente lo hago para enfrentar mi destino. Afortunadamente es Alvaro, un muy amigo de la universidad, que luego de mucho tiempo sin vernos, las circunstancias, según me cuenta en unos pocos minutos qque conversamos, nos hacen encontrarnos muy casualmente en ese banco. Termino de saludarlo y vuelo a la moto. Arrancamos y unos minutos después estamos en la oficina, donde me siento seguro.
Así pasó la penúltima etapa de este "proceso" de tramitar los dolares de cadivi para viajero. Penúltima porque en esta ciencia exacta, debe faltar la parte del reporte y Dios sabe que otra cosa por hacer. Y digo que es una ciencia exacta, porque al seguir los pasos que los expertos recomiendan, finalmente se obtiene el resultado esperado.

Al comienzo todo era duda. Las instrucciones no eran claras, pero asumí que podría realizar solo todos los pasos para lograr el resultado final. Comencé pidiendo el pasaje. De una vez me entregaron 3 copias "por si acaso". Luego, entré a la pagina de cadivi, pero no era tan fácil. Allí comenzaron a aparecer los expertos. Unos me decían que hiciera una cosa, otros, que cambiara el navegador, otros, que le rezara a san Isidro labrador. Total que seguí todos los consejos y gracias a alguno, logré generar la solicitud e imprimirla. Luego, los consejos para armar la carpeta. Que le ponga teipe encima a las etiquetas, "porque a veces no las reciben, o si lo hacen no garantizan la aprobación si se le despega una". Iba a pegar los documentos en los papeles foliados, pero me dijeron que no los entregara así, sino que los pegara y luego los fotocopiara, y que guardara los originales. Así lo hice, y llegado el día de la cita, asistí a entregar mis carpetas. Lleve un sobre con todas las copias y originales que tenía; esperé, ansiosamente, que me atendieran; al llegar mi turno, me senté y entregué mis carpetas. Las revisaron, y sucedieron dos cosas: primero que de todos los originales que llevé, me pidieron el pasaporte, el cual no cargaba por miedo a que me lo robaran o se me perdiera. Le dije a la chica que en ninguna parte decía que lo llevara, a lo que simplemente me dijo "pero si no lo tiene no se puede procesar la solicitud". Me quedé en blanco, pero de inmediato me dijo "pero vaya a buscarlo, y me lo trae de nuevo, y vamos a revisarlo todo a ver si esta todo bien". Al verificar la información, vió que el número de pasaporte no era el actual. Claro, en algún momento lo renové y nunca se me ocurrió actualizar eso en la pagina de cadivi. Al final, le dije, cual Arnold Schwarzenegger: I'll be back (claro, no arrogantemente como el, sino muy sumisamente y con una sonrisa nerviosa en la cara). Salí, y de inmediato pensé que ninguno cadivólogo me dijo que llevara el pasaporte. Con el carro en el taller desde hace mas de 4 meses (básicamente debido a la falta de dolares para adquirir repuestos, a la ley del trabajo y a una muy mala leche), procedí a ver cómo resolvía. La solucion: una mototaxi. Pero cómo agarrar para la casa con un desconocido perteneciente a un gremio con tan mala reputación a hacer una diligencia relacionada con divisas? De inmediato me acuerdo de Carlos, amigo y compañero de trabajo con una moto. Lo llamo y de inmediato me dice que me pasa buscando. Lo espero unos minutos, al final de los cuales me veo lagrimeando por la velocidad de la brisa vía a la casa. Llego, prendo la computadora y comienzo a rogar que pueda entrar a la pagina de cadivi. Primero debo cambiar el número del pasaporte para luego imprimirla. Entro en la opción 2, como tanto he hecho en los últimos días, pero allí no está la opción para realizar cambios en los datos. "Read The Fucking Manual" pienso, y me dedico a buscar instructivos que me orienten. Carlos mientras tanto conversa, aunque mi preocupación no me deja pararle mucho. Consigo lo que busco, y aprendo que para modificaciones debo seleccionar la opción 1. Entro, realizo el cambio requerido, cierro, entro en la opción 2, verifico las planillas y están, ahora, correctas. Imprimo la pagina que necesito, no sin antes verificar que el numero sea el mismo. Saco el gancho de las carpetas, abro los huecos a las nuevas planillas, las sustituyo, verifico que todo quede bien, no desecho las planillas con el error, ya que las mismas tienen las marcas del chequeo que les hizo la joven en el banco, así que las meto en el ya abultado sobre. Apago todo, y comienzo nuevamente a lagrimear camino de regreso al banco. Me toca mi turno, no es la misma chica que me revisó las carpetas, pero confío en que no habrá problemas. Revisa todo, me pide el pasaporte, y al final, las carpetas son recibidas. Guardo los papeles que me dan como constancia de recepción de las carpetas en el sobre cadivólogo, y me regreso, 3 horas después, a la oficina. Al contar lo sucedido, todo el mundo dice "coño pero que bolas, si eso es lógico!"; o "pero me hubieses preguntado y te hubiese dado el dato". Ahora, resulta que todo el mundo es experto. Todo el mundo es cadivólogo. Y lo mejor, es que ya entré a esa logia...

Pasan los días, hasta que me llega el correo de que me aprobaron lo de la tarjeta, y los de efectivo. Espero el día y voy a buscarlos. Le comento a una compañera, así como si hubiese inventado la cura del cáncer, que me voy con Carlos en la moto, a lo que me dice, al mejor estilo de cadivilogista: "claro! Esa es la única manera de reducir al mínimo el riesgo de que te roben el efectivo..." y pienso yo "ajá! Y si no se me ocurre me jodo?"...

Ahora, todo el sistema ha cambiado. Los otrora expertos ahora no saben nada. La duda recorre las oficinas, los hogares y las mentes de todos. No se sabe que va a pasar, pero con toda seguridad, la experiencia será como el curso de nivelación y actualización para una nueva camada de expertos en cadivilogía.

Mi recomendación? No se de mala vida. Pregunte. Pregunte que todos a su alrededor sabrán que hacer para conseguir sus dólares de cadivi...

Y yo que pensaba usar periódico!!! martes, enero 14, 2014

En el mundo de los animales domésticos, no hay nada más desvalido como un perro. Por ejemplo, comparado con un gato, al perro hay que enseñarle a hacer sus necesidades en un mismo sitio, mientras que a los gatos se le compra una ponchera, la tierra especial, y ya, ahi hacen de todo. A un perro hay que bañarlo regularmente, lo cual implica perseguirlo, gritarle, amenazarlo (como si entendiera lo que le estan diciendo), para finalmente terminar dándose un baño tanto el perro como quien lo baña; al menos yo jamás he visto (ni lo hice cuando tuve mis gatos cuando niño) que alguien bañe un gato. A los perros hay que sacarlos amarrados, y en los casos más avanzados, sin correa pero si mirándolos con el rabito del ojo, ya que en cualquier oportunidad se van y, o deciden no regresar, o simplemente no consiguen el camino de regreso; los gatos ni siquiera necesitan que les abran la puerta de la casa, ya que salen, se escuchan unos chillidos terriiiibles, y luego, como si nada hubiese pasado, se les encuentra nuevamente en la casa, limpiándose, como si nada hubiese pasado. Cuántas veces se sabe de alguien desesperado buscando a su perro perdido, en comparación con las veces que se ve a alguien buscando su gato perdido... En fin, que definitivamente las estadísticas generan una matríz donde los perros son unos minusválidos en comparación de los gatos.

En el proceso de educación de los perros, no hay elemento más valioso que el papel periódico. Los diarios se mantienen gracias a la adquisición de canes en los hogares. Dependiendo del tamaño de la casa, se utilizan o los diarios nacionales o los regionales. Al adquirir un hermoso cachorro, lo primero que se requiere es forrar la casa en papel periódico. Se comienza sólo con una esquinita, donde se coloca el alimento y el agua del perrito, y se pretende que allí mismo haga sus necesidades (como si a uno lo enseñaran a comer sentado en la poceta, por cierto). Al ver que el cachorro hace caso omiso de la aspiración, se comienza el proceso de ampliación del espectro del papel periódico en el hogar. Así, se amplía esa esquinita, luego se forra la cocina, luego el baño, y finalmente, como el perro ha llenado la casa de excremento y orines, se dejan papeles aleatorios por todos lados, con la esperanza de que al menos la pegue usando uno. Es típico (créanme, que bastantes perros tuve la oportunidad de criar) ver una casa donde hay un perro nuevo, que el periódico tapa un porcentaje grande (mas del 85% diría yo) de la superficie de dicho hogar, y los dueños, con actitud muy seria, dicen "es que lo estamos enseñando". Luego, no hay nada como el papel periódico para limpiar las "gracias" que hace el perrito. Así como el sucio y la uña, la espátula y el periódico se convierten en un equipo inseparable. Aquella espátula que tenía guardada con restos de pintura, regresa a la vida para ayudar a recoger cuanta gracia hace el perro, y siempre, siempre, el papel periódico acompaña ese proceso. A veces hasta se utilizan los mismos papeles regados por la casa, que estan ya sucios de tanto pisarlos sin que el bendito perro haya querido usarlos, para recoger las gracias que termina haciendose al lado de los mismos. En ese proceso, se observa como un periódico pasa de color blanco-grisáceo, a amarillo, al ser utilizado para absorber alguna meada que haya hecho el perrito. Este proceso se extiende ad infinitum hasta que el cahorrito ya corre, que es cuando viene la segunda etapa de requerimiento del periódico, que es la profundización del proceso educativo.
En esa segunda etapa, donde ya la desesperación y desesperanza de verse envuelto en heces y orines por todos lados, aparte de rodeado de papeles periódicos que jamás se utilizarán para su fin, ha desaparecido, los editoriales, las mas dignas opiniones terminan siendo apurruñadas en un bojotico, que ya involucra el uso de las revistas dominicales, las que no son tan útiles para el proceso inicial, pero si para este proceso educativo. Como comentaba, al borde de la desesperación, se toma o bien un cuerpo del periódico nacional, o todo el periódico regional, o la última revista dominical, se enrolla, y se persigue al cachorro con el pliego en una mano, de manera de que finalmente entienda, de la única manera real, que la idea no es que haga sus necesidades en los espacios entre los periódicos, sino en los mismos! Esta práctica siempre va acompañada por el muy educativo paso de agarrar al cachorro, y remojarle la nariz en sus heces u orines, y darle solo dos golpecitos para que aprenda, o deshilachar el rollito dejando salir la rabia que implica tener que agarrar, una vez más, aquella espátula en la que ya los restos de pintura blanca no se ven, tapados por una patina marrón. Este proceso se repite y se repite, hasta que el can, asustado, decide no hacerse más nunca nada en la casa, y espera a que lo saquen.

Como hemos visto, el periódico es FUNDAMENTAL en el proceso educativo de los animales en la casa. Asimismo, lo es para algunos congeneres que lo leen, aunque realmente no entiendan lo que contienen...
Hoy, amanecemos con el anuncio, ya repetido, de que en los próximos 30 días, si no sucede un milagro, no habrá papel para imprimir periódicos. Esto se viene advirtiendo, y en preparación, los periódicos han sacado sus versiones digitales, pero nada, nada es igual como agarrar un periódico y utilizarlo. La respuesta del Gobierno de turno? Muy sencilla: SACAN LA MISION NEVADO!!! Y que quiere decir esto? Sencillo: NO VA A HABER PAPEL PARA LA PRENSA!!!! Y lo que se están preparando es para la botazón de perros que va a haber, dado que no se contará con el elemento necesario para atender las necesidades más básicas de dichos animales, incluyendo su proceso educativo. Entonces, como siempre, adelantándose a dicho hecho, prepara todo lo necesario para atender a esos millones de perros que estarán en la calle por la desesperanza de sus dueños. Algunos, seguramente intentarán, por el amor a sus animales, utilizar las versiones digitales, pero honestamente, no creo que un iPad, por muy bueno que sea, sirva para recoger, cual espátula, las excretas de un perro...

Y, de paso, y en el mismo escenario pero ya en el terreno humano, tampoco se consigue papel toalé. En lo personal, por algunos hechos sucedidos en el pasado, recordaba la primera vez que ante una emergencia me vi en la necesidad de utilizar un papel periódico para atender la misma, resultando con leves pero dolorosas micro cortadas en los instersticios anales, ante lo cual, quienes habían pasado por el trauma, me indicaron, lo cual jamás se me olvidará, que el secreto es mojarlo antes de usarlo. Hoy, viendo que ya me quedan menos de 6 rollos de papel toalé en la casa, y leyendo en mi desalojo matutino la noticia de que no circulará más prensa por la falta de papel para imprimirlo, me digo, suspirando: "y yo que pensaba usar periódico!"...